El primer hospital  
   
La primera institución, que sabemos, que pueda propiamente llamarse un hospital fue fundada en la isla de Tiber, en la que los romanos, en el año 293 antes de la era cristiana, habían erigido el tempo de Esculapio; isla que, mientras tanto, había sido lugar en donde se dejaba cruelmente abandonados a los esclavos viejos o enfermos.

El autor romano Suetonio, dice, hablando de esta costumbre: "En esta isla de Esculapio, ciertos individuos exponían a sus esclavos enfermos y medio muertos, debido a las molestias que significaba tener que cuidarlos". La palabra "exponían" tiene, de la manera como la usa Suetonio, un significado muy desagradable: cuando un niño nacía deforme o sucedía que simplemente alguien quería deshacerse de él, se le exponía en los peldaños de algún templo; "exponía" quería decir que se le dejaba allí hasta que moría de hambre.

Suetonio dijo más, acerca de la isla y de la costumbre de "exponer" en ella a los esclavos enfermos: "El emperador Claudio, sin embargo, decretó que tales esclavos eran libres y que si se curaban no volverían a estar bajo la autoridad de sus amos."

Con el tiempo la isla pasó a ser lugar de refugio para todos los pobres que estaban enfermos. Allí se les cuidaba y el viejo templo se convirtió en una especie de hospital rudimentario.