Un caso de "sangría"  
   
La sangría fue un procedimiento muy querido por los médicos durante siglos. Sirvió tanto para eliminar tumores como espíritus demoníacos o "mala sangre". En la actualidad se practica sólo pra tratar la "policitemia", en la que las células de la sangre crecen demasiado deprisa.

Lord Byron contrajo la malaria cuando fue a Grecia para tomar parte en la lucha que este país mantenía contra la dominación turca. En abril de 1824 los médicos prescribieron la sangría, pero Byron se negó. Poco días más tarde el poeta empeoró y los médicos dijeron que no se hacían responsables de las consecuencias si no les permitían llevar a cabo su tratamiento. Byron, extendiendo el brazo y llamándoles carniceros, les consintió sacar toda la sangre que quisieran.

La primera sangría no tuvo ningún efecto positivo; al día siguiente, el 17 de abril, repitieron la operación dos veces, y en ambas Byron se desmayó. Según algunos testigos, le sacaron unos dos litros de sangre.

El día 19, con sólo 36 años, Byron murió.